Odio tener tiempo.

Creo que ya lo he dicho en otra ocasión, pero una de las pocas cosas que no me gustan del verano es que suelo tener tiempo libre, y ¿qué pasa cuando tengo tiempo libre? Pues que pienso, y pienso demasiado.

Me como mucho el coco por tonterías, y eso me agobia demasiado.

Ahora mismo estoy bien, pero mi cabeza no deja de pensar en cosas que me gustaría solucionar, en cosas que me gustaría cambiar, pero no solo está en mis manos, depende también de otras personas. Personas que no tienen las mismas intenciones que yo.

Pero esta vez me he propuesto no ser la misma, no ser la misma tonta que espera algo de los demás, porque muchas veces esa tonta se ha quedado esperando y finalmente no ha obtenido nada de lo que necesitaba.

Así que este verano, esta tonta va a pensar en sí misma, y en sus tonterías y no más.
Foto de este verano en Islantilla con Shery.